La sobrepoblación canina, un problema de todos

27 Julio, 2012. Archivado en categoría:

Por Omar Uribe Ruiz, Concejal de Hualaihué

Durante el primer operativo de esterilización canina, realizado en el 2009. El segundo se efectuó el año pasado.

La gran cantidad de perros que deambulan por las calles de nuestro país es un problema que nos afecta a todos/as y en el que todos/as tenemos una cuota de responsabilidad.

Conocidos son también los riesgos que esto tiene para las personas. Podemos mencionar, por ejemplo, las arremetidas de los perros, ya sea en grupo o en solitario, en contra de los transeúntes, con las consiguientes mordidas y lesiones, que incluso pueden llegar a producir la muerte de las víctimas.

Sin embargo, los perros pueden ser grandes compañeros si se tienen como mascota. De hecho, son múltiples los beneficios, pues la tenencia de una mascota se relaciona con la adopción de conductas más responsables, disminuye la ansiedad, mejora las relaciones interpersonales, aporta compañía y, en algunos enfermos, permite una recuperación más rápida. En la población infantil, las mascotas ayudan a estimular el desarrollo psicomotor y favorecen la independencia y el sentido de pertenencia.

Pero no podemos olvidar que, si no nos responsabilizamos por nuestras mascotas, la sobrepoblación canina irá en aumento, lo que no sólo es riesgoso por los potenciales ataques de los perros hacia las personas, sino que también aumentan las posibilidades de contraer enfermedades transmitidas por estos animales (zoonosis), como infestación por pulgas y/o garrapatas, transmisión de parásitos como giardiais o hidatidosis, rabia humana, tiñas, entre otras. A esto se suma el problema ambiental y sanitario provocado por las deposiciones de estos animales.

¿Qué podemos hacer?

Aunque el problema está presente y vemos que cada día hay más perros en las calles, el municipio no tiene la facultad legal para dar muerte a los perros abandonados en las vías públicas. Sólo en casos específicos de perros enfermos o gravemente heridos, la autoridad municipal puede disponer que se adopten las medidas adecuadas, como la eutanasia, clínicamente calificada por un médico veterinario.

Si contamos con una Ordenanza Municipal sobre Tenencia Responsable de Perros, podríamos, en cierto modo, abordar y aminorar esta problemática; sin embargo, la responsabilidad social individual y colectiva tiene real importancia a la hora de pensar en una ordenanza. Ello, porque implicaría acatar normas y cambiar conductas y malos hábitos practicados por décadas en nuestras comunidades, como es el hecho de descuidar nuestros perros, abandonándolos en las calles.

Una ordenanza municipal no sólo implica difundir una normativa que entregue lineamientos e indicaciones respecto a la tenencia responsable de perros, sino que también educar a la población, llegando hasta los sectores más vulnerables. Involucra además promover el control de los animales con un médico veterinario y su vacunación contra aquellos agentes que son inmunoprevenibles.

El dueño de una mascota, que debe ser un adulto, tiene la responsabilidad frente al animal y la comunidad de satisfacer las necesidades de alimentación y protección básicas de su mascota. Debe asimismo procurarle un entorno saludable, desde el punto de vista físico, biológico y mental.

Finalmente, una medida necesaria y efectiva para disminuir la sobrepoblación canina es la esterilización de perros y perras, línea de trabajo que hemos desarrollado gracias al apoyo del municipio y del sector de la salud, logrando esterilizar a un centenar de mascotas, en dos oportunidades.

Sin duda, la tenencia responsable de nuestras mascotas es una tarea que debemos abordar a largo plazo, destinando recursos públicos y privados de forma exponencial y promoviendo la participación ciudadana en forma comprometida, lo que nos permitirá disfrutar a todos y todas de un entorno más saludable.

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