Permacultura Parte V: Permapicultura, una apicultura permanente y natural

8 Octubre, 2011. Archivado en categoría:

Por Geoecos Consultores

Desde la apertura de este ciclo dedicado a la Permacultura, nuestra intención ha estado orientada a compartir breves recomendaciones prácticas que permitan encaminarnos poco a poco hacia una agricultura sustentable y a un modo de vida basado en las soluciones que el entorno natural ofrece.

La cultura de la permanencia planetaria o Permacultura, lejos de ser un enfoque romántico o ajeno a la realidad, se concentra en la planificación y el diseño eficiente del entorno cotidiano de las personas; aprovechando todos los recursos disponibles y buscando que el sistema de vida sea equitativo, sostenible y viable.

¿Qué es la Permapicultura?

“La Permapicultura armoniza plenamente con la razón del por qué fuimos puestos en un hogar o jardín: para CUIDARLO”. Así es como Oscar Perone, apicultor argentino y mentor de la Permapicultura, describe al conjunto de prácticas apícolas basadas en los principios de sostenibilidad de la Permacultura, y que además derrumba mitos y desaciertos teóricos que se han prolongado por mucho tiempo en la apicultura convencional, manteniendo e incluso acrecentando los principales problemas de productividad debido a la excesiva intervención.

La Permapicultura busca la permanencia de la vida de las abejas en el planeta, simplificando las tareas necesarias de producción y aumentando sustancialmente las ganancias del apicultor.

El reto de la Permapicultura

Una de las principales propuestas de la Permapicultura es la recuperación del “sentido común” y del razonamiento basado en el “por qué”. ¿Por qué hacemos lo que hacemos? ¿Dónde y cuándo tuvo origen la práctica que estoy ejerciendo en mi colmena? ¿Es viable y eficiente esta práctica para mi realidad local? Si estoy haciendo lo recomendable… ¿por qué la mortalidad en mis colmenas? ¿Cómo aumentar la productividad sin sobreexplotar ni arriesgar una colmena? ¿Cuál es el tamaño natural del ser vivo colmena?

Estas y otras preguntas debieran ser la base y la puerta de entrada a la apicultura productiva, ocupada en un nuevo y más profundo concepto de “animal-colmena”.

Algunas prácticas de la apicultura convencional intensiva

Para los apicultores convencionales,  les serán familiares las palabras “cajón langstroth”, “cera estampada”, “marcos”, “entretapa”, “centrífuga”, entre otras que forman parte del repertorio básico del actual apicultor, acostumbrado a la producción por colmena, a la intensificación de tareas y al uso de tecnologías.

Para Oscar Perone y para los permacultores, los siguientes son algunos de los mitos o desaciertos teóricos de la apicultura convencional, que han originado prácticas muy reconocidas pero erróneas.

Primer desacierto teórico: “El espacio debe ser pequeño en invierno para que pueda ser calentado”.

Prácticas erróneas aplicadas:

– Achicar el espacio.

– Colocar una cubierta plástica (“poncho”) u otras cubiertas.

– Colocar una entretapa entre nido y reservas.

Segundo desacierto teórico: “Es absolutamente inocuo alimentar con azúcar”. “Se hace mejor negocio alimentando con azúcar”.

Prácticas erróneas aplicadas:

– Cosechar las reservas de las colmenas.

– No permitir nunca que las colmenas lleguen a adultas, robándoles las reservas requeridas.

– Suplementar con azúcar como si fuese una obligación reglamentaria.

Otros mitos o desaciertos teóricos: “Sin alambres reforzando el panal, las celdas se deforman”. “Los panales viejos provocan enfermedad”. “La reina prefiere panales nuevos”. “Sin cera estampada nacen más zánganos”.

La Permapicultura busca mayor producción por apicultor, regresando a las las tareas ancestrales de la colmena según los requerimientos naturales de la especie, dándoles el espacio necesario para adquirir su tamaño normal, lo que favorece su limpieza, inmunización y producción.

Sin desmerecer la historia de la apicultura reciente y los avances en la industria de la maquinaria apícola, es pertinente hacer un alto y poner la mirada en la colmena, en las abejas como animales, como especie.

¿Cuáles son sus reales necesidades? ¿Cuáles son las condiciones más óptimas para la colmena? ¿Cuánto de lo que aplicamos y tenemos para las colmenas es útil para su desarrollo? Es tiempo de meditar y discutir en torno a estas cuestiones, por la continuidad de la vida de las colmenas y por una apicultura económica, social, y ambientalmente sustentable.

Para más información: www.permapicultura.com.

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